La herramienta clave para el diagnóstico de TDAH
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno del aprendizaje y del comportamiento. Es una alteración neurobiológica muy frecuente en la infancia y que, según diversos estudios, se mantiene hasta la edad adulta. Se manifiesta como un problema genérico de falta de autocontrol con amplias repercusiones.
¿Cuándo SE CONSIDERA QUE ESTAMOS ANTE UN PROBLEMA?
El DÉFICIT DE ATENCIÓN o la mala calidad de la atención es cuando el niño o niña no puede dirigir y mantener bien su concentración, aunque lo desee: o le resulta difícil cambiar el foco de atención cuando se le demanda, o le resulta difícil concentrase y aislarse de elementos de distracción.
A modo de ejemplo, éstas son algunas situaciones en las que puede identificarse la falta de atención: cuando el niño o niña se distrae con facilidad, no hay manera de que se concentre en algo o, al revés, si está viendo la tele le cuesta mucho atender a otra cosa. El niño o niña no puede dirigirse a la pizarra cuando quiere, no puede organizar sus tareas, no puede controlar su conducta infantil, etc.
En general, la calidad de su atención es mala y tiene problemas para dirigirla de manera voluntaria.
La IMPULSIVIDAD se observa cuando los niños y niñas con TDAH se muestran impacientes, interrumpen a los demás, les cuesta pararse y pensar en las consecuencias de sus actos, no pueden organizar sus tareas, no saben llevar un orden.
Su conducta suele ir acompañada de frases como “No piensa lo que hace”, “no puede esperar su turno”, “no sabe postergar un premio”, “todo lo necesita ya”, etc.
La HIPERACTIVIDAD es exceso de movimiento: se manifiesta en los escolares que parecen incansables y nunca se están quietos, parece que tengan un motor que no se apaga, les cuesta mucho estar sentados, y tocan sin objetivo todo lo que está a su alcance, etc.
Todos estos síntomas suelen provocan malestar en el niño o niña, en sus compañeros y en los adultos que le rodean.
No existe un consenso total, debido a los límites poco claros del síndrome y a los distintos perfiles profesionales que en estos momentos valoran el cuadro (psiquiatras, neurólogos, psicólogos, pediatras y psicopedagogos).
En España se calcula que hay entre un 5 y un 7% de niños y niñas que padecen el trastorno, aunque el número de padres que acuden a consulta para saber si su hijo/a padece TDAH es bastante mayor.
Diagnosticar correctamente el TDAH es una cuestión de vital importancia. Hoy se plantean muchas dudas en el diagnóstico del TDAH, y los profesionales clínicos suelen encontrarse con grandes problemas para valorar objetivamente el cuadro. La opinión de algunos expertos es clara: “la falta de trabajos rigurosos que validen empíricamente el síndrome es la causa de la confusión conceptual existente, el abuso en el diagnóstico y las dificultades en encontrar el tratamiento adecuado”.
En la actualidad existen numerosas pruebas, cuestionarios y escalas para valorar de manera subjetiva si el niño o niña cumple o no los criterios clínicos del diagnóstico, pero no existen muchas pruebas objetivas, y la mayoría de las existentes son de difícil aplicación en las consultas.
AULA es considerada por la comunidad científica como un gran avance para ayudar a diagnosticar de forma más precisa y objetiva el TDAH en los niños.
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